¿Cómo son los suecos? Creo que al tratar de responder esta pregunta se corre el riesgo de recurrir a estereotipos. Las generalizaciones resultan cómodas, pues no requieren mayor explicación. Hay ideas fijas sobre Suecia y los suecos, que muchas personas en otros países aceptan como ciertas, sin cuestionar. En ocasiones, estas ideas pueden resultar dañinas, porque crean prejuicios, aunque por lo general solamente causan risa. Aquí hay algunos ejemplos de estereotipos de los suecos y reflexiones al respecto, redactados por estudiantes suecos:
“En Suecia todas las personas son altas, rubias y de
ojos azules. Las mujeres van desnudas todo el rato. Y no solo eso, en Suecia
las calles están cubiertas de nieve todo el año y entre los edificios caminan
osos polares”.
“Para describir a los
suecos normalmente se dice que somos simpáticos, tímidos y que los conflictos
nos dan miedo. Pero no solamente son los conflictos los que nos ponen incómodos,
sino los sentimientos en general”.
“Los suecos son
introvertidos. Pienso que, en comparación con otros países y sus culturas,
puede ser correcto. Pongo un ejemplo: En el autobús, en Suecia se percibe como
extraño si tú te pones en un asiento junto a otra persona cuando hay otros
lugares disponibles. En países como Irán y España, los habitantes estarán felices
y tal vez incluso hasta saludan y hacen preguntas superficiales. Sin embargo,
creo que ambos enfoques se basan en buenas intenciones. En Suecia, la gente se preocupa
por la privacidad”.
“Yo creo que los suecos
tienen más profundidad. Prefieren tener una amistad o relación profunda y no
dejan entrar a cualquiera a su círculo íntimo. No quieren tener muchas
relaciones superficiales, que no aportan nada a sus vidas. Los suecos son
independientes y su tiempo libre es muy importante para ellos. Les gusta
planificar las citas con los amigos y por eso creo que parecen más serios y fríos”.
“El sueco es taciturno,
reservado y reticente. Solamente habla de cosas neutrales y materiales, como
coches y casas, nunca de política o de circunstancias personales o de la
familia, tampoco de cosas de carácter filosófico. El sueco tiene miedo de los
conflictos. Pero el fin de semana pilla una buena curda. Con una copa de más
sale todo: resentimientos, penas de amor, rollos políticos, envidias y todo el
resto. A veces hasta la pelea”.
“Pienso que un
estereotipo de Suecia puede ser que tenemos todo organizado en el país. También
que todos deben tener su propia responsabilidad. Para lograr el éxito, tienes
que trabajar solo, nadie te ayuda”.
“Un estereotipo sobre los suecos es lo de las horas
fijadas y la puntualidad. Se dice que los suecos son muy estructurados. Eso
suena bien. Pero también se dice que somos aburridos y fríos. Cuando se dice
esto se generaliza mucho. Claro, hay suecos que son todo eso y quizás hay algo
cultural que nos influencia, pero en Suecia también hay personas divertidas que
siempre llegan tarde”.
“Si hablamos de
personalidades, en unos contextos, los suecos somos considerados tímidos,
difíciles de conocer y cerrados. En otros contextos, somos inventivos,
emprendedores y exitosos. Y en otros contextos más, somos pecadores, egocéntricos
y ateístas. Para algunas personas somos generosos y para otras somos tacaños. Para
algunas, antirracistas, y para otras xenófobos”.
“He vivido en España
durante un año y los españoles siempre podían adivinar que soy de Suecia, debido
a mi apariencia, aunque no había dicho nada de mi origen (…). Creo que hay una
imagen típica de una persona nórdica, y especialmente de los suecos, fuera del país.
Esta imagen se refiere a una persona alta, de pelo rubio, ojos azules y piel
pálida”.
“La gente suele adivinar que soy sueca sólo al
verme, y cuando les intento explicar que no todos los suecos se parecen a mí,
casi no me quieren creer. Una vez obtuve un trabajo en Barcelona sólo por
llegar puntual a la entrevista. La mujer que me contrató me dijo que la gente
del norte siempre es puntual (…). Sin embargo, estoy harta de la imagen
negativa de las suecas que algunos tienen, es decir, que somos ingenuas,
siempre estamos borrachas y somos chicas fáciles. Prefiero que me hablen de una
imagen positiva e interesante de Suecia, por ejemplo, de nuestro sistema de
bienestar”.
“Creo que hay que dejar
de lado los estereotipos cuando crecen nuevas generaciones. Suecia, en el año 2016, no es un país todo blanco, con
chicas guapas y altas llamadas Olga. Tampoco es solamente aburrido, tranquilo y frío”.
Fuente: Trabajos de estudiantes de español de la Universidad de Gotemburgo (GK, 2016).
Este blog está dedicado a cuestiones de Suecia que por alguna razón llaman mi atención. Pueden ser temas políticos, algún suceso extraordinario, aspectos culturales o incluso algo cómico.
domingo, 13 de marzo de 2016
miércoles, 9 de marzo de 2016
Estocolmo versus Gotemburgo
Como probablemente sucede en muchos países del mundo, en Suecia existe cierta rivalidad entre las dos ciudades más grandes. En la costa este se encuentra Estocolmo, la capital, con una población que ronda el millón y medio de habitantes, y en la costa oeste está Gotemburgo, el puerto más importante del país, con poco más de medio millón. Yo he vivido muchos años en Estocolmo. De hecho, es la ciudad donde he pasado la mayor parte de mi vida, por lo que la conozco muy bien. Pero desde hace aproximadamente dos años he estado trabajando y viviendo en Gotemburgo. Aunque aún no me siento un experto conocedor de esta última ciudad, puedo dar ya una opinión general sobre ella basada en mi experiencia. Muchos me han preguntado cuál de estas ciudades es mejor. No hay una respuesta definitiva, pero aquí está mi opinión sobre algunos aspectos que pueden ser interesantes:
Los paisajes
Aunque de ahora en adelante algunos gotemburgueses me odien, debo decir, en honor a la verdad, que Estocolmo es más bonita. La capital es un archipiélago y los barrios del centro están situados directamente en islas. Por eso, uno puede encontrar muchos caminos a la orilla del agua, atravesando puentes y rodeando islas. Gotemburgo también está al lado del mar, pero no tiene la misma cantidad de paisajes que brinda esa bella combinación de agua, mar y tierra que es el sello de Estocolmo. En lo que se refiere a parques, las dos ciudades tienen varios y muy bonitos. El parque Slottsskogen, de Gotemburgo, me parece un poco especial, pues tiene un zoológico al aire libre que es completamente gratuito.
Las calles
Hay calles bonitas y elegantes en las dos ciudades. Si deseamos ver callejones llenos de historia, los más interesantes están en la Ciudad Vieja de Estocolmo, un barrio medieval, que no tiene parangón en Gotemburgo. Asimismo, la peatonal Drottninggatan es clásica, sobre todo para ver gente y sentir el pulso de la ciudad. Pero si vamos a hablar de una calle ancha, a la vez moderna y tranquila, para caminar, gana la famosa Avenida de Gotemburgo. Recorrer esta calle por la mañana, cuando acaba de salir el sol, alegra a cualquier persona. Los tranvías pasan sin demasiada prisa, la gente tampoco parece tener prisa y no se siente la contaminación que hay en Estocolmo. Además, en Gotemburgo las calles están más limpias.
El transporte
El transporte es moderno y efectivo en ambas ciudades, como en todo Suecia. Las diferencias están más bien en los precios y las formas de pago. Un problema en Estocolmo es que muchos pasajeros no pagan en el metro. Sus razones tendrán. Pero una consecuencia negativa es que la empresa le sube el precio al pasaje. Entonces, los que pagan el pasaje, pagan también el pato. En los autobuses hay que marcar la tarjeta al entrar, por lo que es más difícil viajar gratis. En Gotemburgo esto funciona de una manera diferente. Aquí te subes al autobús o al tranvía y es cosa tuya sin marcas o no tu tarjeta. De vez en cuando, hay controladores, y te pueden poner una multa. Pero en dos años, solo he tenido que mostrar mi tarjeta en tres ocasiones. Los controladores traen gorras blancas, para que puedas verlos de lejos y tengas oportunidad de salir corriendo, si eso te parece lo más indicado. Ignoro si el negocio es rentable. En todo caso, es un sistema muy interesante.
Los restaurantes
En las dos ciudades hay muchos restaurantes, para "todos" los bolsillos. Es fácil encontrar hamburguesas, comida asiática, restaurantes italianos, tapas, pizza, kebab, etc. Y si alguien está interesado en comida sueca, puede buscar un lugar donde tengan el "plato del día" o quizá algún comedor escolar. Por mi parte, siempre ando buscando restaurantes vegetarianos, así es que la misión se vuelve un poco más especial. Por suerte, en ambas ciudades hay dos o tres lugares donde se pueden comer buenos platos vegetarianos. Los clásicos son Govinda, en Estocolmo, y Andrum, en Gotemburgo. Una cosa buena que hay en Gotemburgo, y no en Estocolmo, son los lugares donde exclusivamente venden sopa.
La gente
Con respecto a la gente, es curioso que a muchos estocolmenses les gusta decir que Gotemburgo es más agradable, o que los gotemburgueses son más alegres o amigables, mientras que en Gotemburgo no se acostumbra elogiar a la capital. Al contrario, algunos dicen que ahí la gente solo mira para el suelo y no sonríe, o bien que hay demasiado estrés. Yo no puedo decir lo mismo. Según mi experiencia, tanto en Estocolmo como en Gotemburgo, hay personas que no sonríen y otras que sí sonríen, personas estresadas y no estresadas, personas amigables y no amigables, personas malas y buenas... En fin, la gente es más o menos igual en Estocolmo y en Gotemburgo. Lo que varía son los paisajes, las calles, el transporte y los restaurantes.
Los paisajes
Aunque de ahora en adelante algunos gotemburgueses me odien, debo decir, en honor a la verdad, que Estocolmo es más bonita. La capital es un archipiélago y los barrios del centro están situados directamente en islas. Por eso, uno puede encontrar muchos caminos a la orilla del agua, atravesando puentes y rodeando islas. Gotemburgo también está al lado del mar, pero no tiene la misma cantidad de paisajes que brinda esa bella combinación de agua, mar y tierra que es el sello de Estocolmo. En lo que se refiere a parques, las dos ciudades tienen varios y muy bonitos. El parque Slottsskogen, de Gotemburgo, me parece un poco especial, pues tiene un zoológico al aire libre que es completamente gratuito.
Las calles
Hay calles bonitas y elegantes en las dos ciudades. Si deseamos ver callejones llenos de historia, los más interesantes están en la Ciudad Vieja de Estocolmo, un barrio medieval, que no tiene parangón en Gotemburgo. Asimismo, la peatonal Drottninggatan es clásica, sobre todo para ver gente y sentir el pulso de la ciudad. Pero si vamos a hablar de una calle ancha, a la vez moderna y tranquila, para caminar, gana la famosa Avenida de Gotemburgo. Recorrer esta calle por la mañana, cuando acaba de salir el sol, alegra a cualquier persona. Los tranvías pasan sin demasiada prisa, la gente tampoco parece tener prisa y no se siente la contaminación que hay en Estocolmo. Además, en Gotemburgo las calles están más limpias.
El transporte
El transporte es moderno y efectivo en ambas ciudades, como en todo Suecia. Las diferencias están más bien en los precios y las formas de pago. Un problema en Estocolmo es que muchos pasajeros no pagan en el metro. Sus razones tendrán. Pero una consecuencia negativa es que la empresa le sube el precio al pasaje. Entonces, los que pagan el pasaje, pagan también el pato. En los autobuses hay que marcar la tarjeta al entrar, por lo que es más difícil viajar gratis. En Gotemburgo esto funciona de una manera diferente. Aquí te subes al autobús o al tranvía y es cosa tuya sin marcas o no tu tarjeta. De vez en cuando, hay controladores, y te pueden poner una multa. Pero en dos años, solo he tenido que mostrar mi tarjeta en tres ocasiones. Los controladores traen gorras blancas, para que puedas verlos de lejos y tengas oportunidad de salir corriendo, si eso te parece lo más indicado. Ignoro si el negocio es rentable. En todo caso, es un sistema muy interesante.
Los restaurantes
En las dos ciudades hay muchos restaurantes, para "todos" los bolsillos. Es fácil encontrar hamburguesas, comida asiática, restaurantes italianos, tapas, pizza, kebab, etc. Y si alguien está interesado en comida sueca, puede buscar un lugar donde tengan el "plato del día" o quizá algún comedor escolar. Por mi parte, siempre ando buscando restaurantes vegetarianos, así es que la misión se vuelve un poco más especial. Por suerte, en ambas ciudades hay dos o tres lugares donde se pueden comer buenos platos vegetarianos. Los clásicos son Govinda, en Estocolmo, y Andrum, en Gotemburgo. Una cosa buena que hay en Gotemburgo, y no en Estocolmo, son los lugares donde exclusivamente venden sopa.
La gente
Con respecto a la gente, es curioso que a muchos estocolmenses les gusta decir que Gotemburgo es más agradable, o que los gotemburgueses son más alegres o amigables, mientras que en Gotemburgo no se acostumbra elogiar a la capital. Al contrario, algunos dicen que ahí la gente solo mira para el suelo y no sonríe, o bien que hay demasiado estrés. Yo no puedo decir lo mismo. Según mi experiencia, tanto en Estocolmo como en Gotemburgo, hay personas que no sonríen y otras que sí sonríen, personas estresadas y no estresadas, personas amigables y no amigables, personas malas y buenas... En fin, la gente es más o menos igual en Estocolmo y en Gotemburgo. Lo que varía son los paisajes, las calles, el transporte y los restaurantes.
sábado, 13 de febrero de 2016
El caso Assange: de Wikileaks a los condones
La historia del periodista, hacker y activista australiano Julian Assange es bastante conocida internacionalmente y debe aparecer con detalles en una buena cantidad de libros, revistas y documentales. Como sabemos, Assange fue el fundador de Wikileaks, un sitio web a través del cual se hicieron públicos muchos documentos oficiales que mostraron partes oscuras de grupos poderosos del mundo, entre ellos, el gobierno de Estados Unidos. Fue así que se supo sobre los serios atropellos que los militares norteamericanos habían cometido contra civiles en Afganistán e Irak. Assange era un joven blanco, bien parecido y cara de niño. Su trabajo, su valor y su apariencia lo convirtieron de inmediato en una estrella. Muchas personas en el mundo lo admiran o sienten simpatías por él; al tiempo que las autoridades de Estados Unidos, que lo consideran un espía, quisieran verlo por lo menos en la cárcel.
Julian Assange vino a dar una charla a Suecia en 2010. Y ahí cambió toda la historia. Tuvo relaciones amorosas con dos mujeres, una de ellas organizadora de la mencionada charla, y terminó siendo acusado de ofensas sexuales y violación. Desde 2012, ha estado refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres, pues teme que si se presenta ante las autoridades suecas estas lo pongan en manos de las norteamericanas. Y a decir verdad, el temor no es del todo infundado, pues ya han sucedido casos similares. Algunos creen que en Estados Unidos incluso le podrían aplicar la pena de muerte.
En Suecia, la opinión pública está bastante dividida al respecto. Muchos consideran a Julian Assange un héroe y algunos hasta acusan a las dos mujeres suecas de colaborar con la CIA. Pero también están los que consideran al australiano culpable de violación. La fiscal a cargo del caso no ha querido ir a Londres a interrogarlo, ni ha querido utilizar Skype para ese fin, sino que insiste en que él debe venir aquí. Por su parte, las autoridades británicas han dicho que si sale de la Embajada lo capturarán y lo enviarán a Suecia. Así han pasado casi cuatro años y las piezas no se han movido.
Mientras tanto, ha empezado a circular en la redes sociales el documento donde aparecen las querellas de las dos mujeres. Al leerlo, queda claro que ambas se acostaron con Assange de forma voluntaria. La que participó en la organización de la charla le prestó su apartamento, mientras ella andaba de viaje, pero regresó un día antes de lo que había dicho. Esa misma noche compartió la cama con el famoso activista. La otra joven es una especie de groupie, que fue a la charla de Assange e hizo todo lo posible para quedarse con él hasta el final del evento. Dos días después, lo invitó a su casa y terminaron también haciendo el amor.
Lo que Julian Assange y sus amantes hicieron en la intimidad es algo que solo a ellos debería importarles. Sin embargo, la acusación que ellas hicieron después puede ser interesante para el público en general, pues fue lo que puso freno al importante trabajo de investigación y difusión que el periodista había estado realizando. Partiendo de lo que dice en las querellas, parece ser que su verdadero crimen fue que se las ingenió para no usar condón al hacer el amor con las dos mujeres, a pesar de que ellas habían dicho que querían tener sexo seguro. Una lo acusa de haber roto un condón en medio del acto sexual, mientras que la otra asegura que él la penetró, sin condón, mientras ella dormía. Las mujeres estaban en comunicación desde el día en que se conocieron en la charla. Cuando supieron que Julian había estado con las dos, sin usar condón, fueron juntas a la policía para ver si la policía podía obligarlo a hacerse un examen para determinar si tenía sida. Por alguna razón, todo cambió y mejor decidieron acusarlo de violación.
Algunas de las personas que se interesan por el caso opinan que no se trata de violación, pues nunca hubo violencia y las dos mujeres estuvieron de acuerdo en acostarse con el ahora acusado. No obstante, también hay grupos que consideran que Assange debe ser procesado por el delito de violación. Se supone que la justicia tendrá la última palabra. De lo que podemos estar seguros es de que el debate sobre Wikileaks, por lo menos en Suecia, se ha convertido en un debate sobre condones.
Fuentes: Paragraf, BBC News.
Julian Assange vino a dar una charla a Suecia en 2010. Y ahí cambió toda la historia. Tuvo relaciones amorosas con dos mujeres, una de ellas organizadora de la mencionada charla, y terminó siendo acusado de ofensas sexuales y violación. Desde 2012, ha estado refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres, pues teme que si se presenta ante las autoridades suecas estas lo pongan en manos de las norteamericanas. Y a decir verdad, el temor no es del todo infundado, pues ya han sucedido casos similares. Algunos creen que en Estados Unidos incluso le podrían aplicar la pena de muerte.
En Suecia, la opinión pública está bastante dividida al respecto. Muchos consideran a Julian Assange un héroe y algunos hasta acusan a las dos mujeres suecas de colaborar con la CIA. Pero también están los que consideran al australiano culpable de violación. La fiscal a cargo del caso no ha querido ir a Londres a interrogarlo, ni ha querido utilizar Skype para ese fin, sino que insiste en que él debe venir aquí. Por su parte, las autoridades británicas han dicho que si sale de la Embajada lo capturarán y lo enviarán a Suecia. Así han pasado casi cuatro años y las piezas no se han movido.
Mientras tanto, ha empezado a circular en la redes sociales el documento donde aparecen las querellas de las dos mujeres. Al leerlo, queda claro que ambas se acostaron con Assange de forma voluntaria. La que participó en la organización de la charla le prestó su apartamento, mientras ella andaba de viaje, pero regresó un día antes de lo que había dicho. Esa misma noche compartió la cama con el famoso activista. La otra joven es una especie de groupie, que fue a la charla de Assange e hizo todo lo posible para quedarse con él hasta el final del evento. Dos días después, lo invitó a su casa y terminaron también haciendo el amor.
Lo que Julian Assange y sus amantes hicieron en la intimidad es algo que solo a ellos debería importarles. Sin embargo, la acusación que ellas hicieron después puede ser interesante para el público en general, pues fue lo que puso freno al importante trabajo de investigación y difusión que el periodista había estado realizando. Partiendo de lo que dice en las querellas, parece ser que su verdadero crimen fue que se las ingenió para no usar condón al hacer el amor con las dos mujeres, a pesar de que ellas habían dicho que querían tener sexo seguro. Una lo acusa de haber roto un condón en medio del acto sexual, mientras que la otra asegura que él la penetró, sin condón, mientras ella dormía. Las mujeres estaban en comunicación desde el día en que se conocieron en la charla. Cuando supieron que Julian había estado con las dos, sin usar condón, fueron juntas a la policía para ver si la policía podía obligarlo a hacerse un examen para determinar si tenía sida. Por alguna razón, todo cambió y mejor decidieron acusarlo de violación.
Algunas de las personas que se interesan por el caso opinan que no se trata de violación, pues nunca hubo violencia y las dos mujeres estuvieron de acuerdo en acostarse con el ahora acusado. No obstante, también hay grupos que consideran que Assange debe ser procesado por el delito de violación. Se supone que la justicia tendrá la última palabra. De lo que podemos estar seguros es de que el debate sobre Wikileaks, por lo menos en Suecia, se ha convertido en un debate sobre condones.
Fuentes: Paragraf, BBC News.
lunes, 8 de junio de 2015
Drogas a más no querer
Muchos consumidores de droga en Suecia hacen sus pedidos por internet, ya que les resulta cómodo y es relativamente seguro; pero todavía existe el tradicional comercio en persona. Por supuesto, aquí hay drogas de todo tipo y para todos los bolsillos, en cantidades que uno ni se imagina. Se sabe que el consumo de marihuana ha aumentado, sobre todo entre los jóvenes de las grandes ciudades. Según un reporte de la UE, uno de cada diez suecos de entre 15 y 34 años ha probado marihuana en alguna ocasión. La Policía supone que este aumento se debe precisamente a que es fácil comprar la droga a través de la red y también a que hay mayor producción local.
Hace unos días, al sur de Suecia, sentenciaron a un hombre de 40 años a 120 horas de trabajo social, porque tenía un cultivo de marihuana en el sótano. Por su parte, la policía de Gotemburgo, después de una larga pesquisa logró incautar 75 kilos de marihuana en una bodega y detuvo a un sospechoso. El valor del cargamento se estima en 9 millones de coronas (un millón de dólares) y se espera que este golpe debilite a las violentas pandillas que comercian con la droga y se pelean estre sí. "Hemos notado que en estos momentos hay escasez de marihuana en Gotemburgo", dice un jefe de la Policía de esa ciudad.
Más triste y menos "emocionante" es sin duda la historia de los heroinistas, un grupo de consumidores que también ha crecido en Suecia. En 2012 murieron 35 personas de sobredosis en Estocolmo, de las cuales 4 eran mujeres. En 2014, murieron 68 drogadictos por esa misma causa, y de ellos, 15 eran mujeres. Como muestran las estadísticas, entre los consumidores de heroína hay cada vez más mujeres y más jóvenes. Para la Policía, el aumento de las sobredosis se debe a que hay mucha heroína en Estocolmo y a que esta es muy barata, y el hecho de que los consumidores sean cada vez más jóvenes tendría que ver con la salud mental: "Estos jóvenes no se drogan porque eso les parezca excitante, sino porque se sienten mal".
Fuente: DN.
Hace unos días, al sur de Suecia, sentenciaron a un hombre de 40 años a 120 horas de trabajo social, porque tenía un cultivo de marihuana en el sótano. Por su parte, la policía de Gotemburgo, después de una larga pesquisa logró incautar 75 kilos de marihuana en una bodega y detuvo a un sospechoso. El valor del cargamento se estima en 9 millones de coronas (un millón de dólares) y se espera que este golpe debilite a las violentas pandillas que comercian con la droga y se pelean estre sí. "Hemos notado que en estos momentos hay escasez de marihuana en Gotemburgo", dice un jefe de la Policía de esa ciudad.
Más triste y menos "emocionante" es sin duda la historia de los heroinistas, un grupo de consumidores que también ha crecido en Suecia. En 2012 murieron 35 personas de sobredosis en Estocolmo, de las cuales 4 eran mujeres. En 2014, murieron 68 drogadictos por esa misma causa, y de ellos, 15 eran mujeres. Como muestran las estadísticas, entre los consumidores de heroína hay cada vez más mujeres y más jóvenes. Para la Policía, el aumento de las sobredosis se debe a que hay mucha heroína en Estocolmo y a que esta es muy barata, y el hecho de que los consumidores sean cada vez más jóvenes tendría que ver con la salud mental: "Estos jóvenes no se drogan porque eso les parezca excitante, sino porque se sienten mal".
Fuente: DN.
viernes, 22 de mayo de 2015
Pedofilia literaria en el país de los cíclopes
Hace unas semanas se publicó en el matutino Dagens Nyheter (DN) de Suecia un artículo sobre literatura que me pareció muy interesante; tanto, que inmediatamente lo compartí en Facebook con el comentario "el artículo sobre literatura más interesante que he leído en los últimos tiempos". Se trataba de un texto en el que la conocida catedrática feminista sueca Ebba Witt-Brattström comentaba la "pedofilia literaria" que aparece representada en los textos de dos celebrados escritores modernos de Escandinavia: el dramaturgo, poeta y narrador sueco Stig Larsson (que no hay que confundir con el también sueco Stieg Larsson) y el novelista noruego residente en Suecia Karl Ove Knausgård, que es internacionalmente conocido por su saga de 6 novelas autobiográficas denominada "Mi lucha".
Tanto Larsson como Knausgård describen en algún libro las relaciones sexuales de un hombre adulto con una muchacha de 13 años. En el caso de Knausgård, que fue profesor en una escuela y le gusta la autoficción y escribir cosas autobiográficas, la historia trata de un profesor que se enamora de su alumna. Witt-Brattström se pregunta en el artículo por qué nadie ha criticado dichas representaciones, sino que todos los críticos se dedican solamente a alabar a estos autores, y llega a la conclusión de que la cultura en Suecia está dominada por hombres ("el hombre de la cultura"), que no ven esa pedofilia literaria como algo problemático.
Por mi parte, estoy bastante de acuerdo con Witt-Brattström, y cuando dije que su texto era interesante ya me esperaba que este iba a ocasionar algún debate. Knausgård ha vendido una gran cantidad de libros y tiene muchos admiradores, por lo que era de esperarse que el texto de Witt-Brattström despertara una tormenta. Pero el primero que se tiró al agua fue un crítico masculino que optó por defender el derecho de los escritores a escribir lo que quieran. Witt-Brattström le contestó de una forma en realidad bastante agresiva, utilizando su "autoridad" como catedrática para deslegitimar lo que él había dicho. El joven crítico respondió; pero hasta ahí llegó su protagonismo.
El siguiente round fue protagonizado por el mismo Knausgård, quien en un largo artículo (que ya se vendió a varios periódicos) llamó a Suecia "el país de los cíclopes", pues considera que aquí no se pueden decir ciertas cosas, y que si alguien lo hace los cíclopes le tiran piedras. En su texto, Knausgård se queja de que sus hijas pronto puedan preguntarle qué significa "pedófilo" y que qué tiene que ver eso con él. El problema es que además alcanzó a defender la existencia del partido de extrema derecha "Los Demócratas de Suecia", que muchos consideran nazi. Por supuesto, eso despertó la crítica de varias personas, de las cuales la más distribuida en los medios sociales ha sido la del escritor Jonas Gardell, que además de novelista es conocido por su identidad de homosexual y su carrera de cómico.
Después han aparecido otros artículos, de gente que quiere opinar al respecto, ya sea en defensa de los cíclopes o en defensa de la pedofilia literaria. Algunos aprovechan su espacio para señalar que no hay que confundir la ficción con la realidad, como si la catedrática de literatura Witt-Brattström y todos los involucrados en el debate no lo supieran.
Fuentes: DN, Expressen.
Tanto Larsson como Knausgård describen en algún libro las relaciones sexuales de un hombre adulto con una muchacha de 13 años. En el caso de Knausgård, que fue profesor en una escuela y le gusta la autoficción y escribir cosas autobiográficas, la historia trata de un profesor que se enamora de su alumna. Witt-Brattström se pregunta en el artículo por qué nadie ha criticado dichas representaciones, sino que todos los críticos se dedican solamente a alabar a estos autores, y llega a la conclusión de que la cultura en Suecia está dominada por hombres ("el hombre de la cultura"), que no ven esa pedofilia literaria como algo problemático.
Por mi parte, estoy bastante de acuerdo con Witt-Brattström, y cuando dije que su texto era interesante ya me esperaba que este iba a ocasionar algún debate. Knausgård ha vendido una gran cantidad de libros y tiene muchos admiradores, por lo que era de esperarse que el texto de Witt-Brattström despertara una tormenta. Pero el primero que se tiró al agua fue un crítico masculino que optó por defender el derecho de los escritores a escribir lo que quieran. Witt-Brattström le contestó de una forma en realidad bastante agresiva, utilizando su "autoridad" como catedrática para deslegitimar lo que él había dicho. El joven crítico respondió; pero hasta ahí llegó su protagonismo.
El siguiente round fue protagonizado por el mismo Knausgård, quien en un largo artículo (que ya se vendió a varios periódicos) llamó a Suecia "el país de los cíclopes", pues considera que aquí no se pueden decir ciertas cosas, y que si alguien lo hace los cíclopes le tiran piedras. En su texto, Knausgård se queja de que sus hijas pronto puedan preguntarle qué significa "pedófilo" y que qué tiene que ver eso con él. El problema es que además alcanzó a defender la existencia del partido de extrema derecha "Los Demócratas de Suecia", que muchos consideran nazi. Por supuesto, eso despertó la crítica de varias personas, de las cuales la más distribuida en los medios sociales ha sido la del escritor Jonas Gardell, que además de novelista es conocido por su identidad de homosexual y su carrera de cómico.
Después han aparecido otros artículos, de gente que quiere opinar al respecto, ya sea en defensa de los cíclopes o en defensa de la pedofilia literaria. Algunos aprovechan su espacio para señalar que no hay que confundir la ficción con la realidad, como si la catedrática de literatura Witt-Brattström y todos los involucrados en el debate no lo supieran.
Fuentes: DN, Expressen.
domingo, 10 de mayo de 2015
Bastantes personas dependen de la ayuda social
La ayuda social en Suecia está reglamentada por la Ley de Servicio Social y los fondos son administrados por cada comuna. En realidad, desde hace un tiempo esta prestación del sistema de seguridad social sueco no se llama "ayuda social", sino "apoyo de manutención", que a su vez es parte de los subsidios denominados en general "apoyo económico". No obstante, parece ser que muchos ciudadanos aún la llaman "ayuda social", tal vez por tradición.
En pocas palabras, el "apoyo económico" es dinero que los ciudadanos pueden solicitar de la comuna para su manutención o la de su familia, bajo la condición de que el o la solicitante no pueda suplir esas necesidades de otra forma. Teóricamente, debe ser una situación momentánea, no algo permanente. Por ejemplo, alguien que se haya quedado sin trabajo y no esté asegurado. Se supone que la ayuda le servirá para pagar el alquiler, comprar una tarjeta para poder movilizarse en el transporte público y comer cierto tiempo, tras lo cual las autoridades seguramente le exigirán que demuestre que ha estado buscando trabajo. Sin embargo, está claro que muchas personas dependen por largos períodos de esa entrada económica para vivir una vida normal. Si bien la tendencia es que cada vez menos familias reciben apoyo económico, entre las que sí reciben, hay muchas que han quedado virtualmente "atrapadas" en la dependencia.
En Estocolmo, las familias que obtuvieron apoyo económico en 2014 lo hicieron durante un tiempo promedio de 7,3 meses; pero la cifra es alta porque de esas casi 16,000 familias el 43 % recibió apoyo entre 10 y 12 meses. El monto de la ayuda económica mensual por familia fue en promedio de unas 8,000 coronas (900 dólares). Y el 85% de todo el dinero que la comuna entregó a los ciudadanos como apoyo económico fue destinado a "apoyo de manutención" o "ayuda social". La mitad de los que recibieron estas ayudas fueron personas nacidas fuera de Suecia, algo que no es de extrañar, pues por diversas razones muchos inmigrantes aún no se han podido integrar al mercado laboral del país.
Fuentes: Socialstyrelsen, Göteborgs stad, Stockholms stad, DN.
En pocas palabras, el "apoyo económico" es dinero que los ciudadanos pueden solicitar de la comuna para su manutención o la de su familia, bajo la condición de que el o la solicitante no pueda suplir esas necesidades de otra forma. Teóricamente, debe ser una situación momentánea, no algo permanente. Por ejemplo, alguien que se haya quedado sin trabajo y no esté asegurado. Se supone que la ayuda le servirá para pagar el alquiler, comprar una tarjeta para poder movilizarse en el transporte público y comer cierto tiempo, tras lo cual las autoridades seguramente le exigirán que demuestre que ha estado buscando trabajo. Sin embargo, está claro que muchas personas dependen por largos períodos de esa entrada económica para vivir una vida normal. Si bien la tendencia es que cada vez menos familias reciben apoyo económico, entre las que sí reciben, hay muchas que han quedado virtualmente "atrapadas" en la dependencia.
En Estocolmo, las familias que obtuvieron apoyo económico en 2014 lo hicieron durante un tiempo promedio de 7,3 meses; pero la cifra es alta porque de esas casi 16,000 familias el 43 % recibió apoyo entre 10 y 12 meses. El monto de la ayuda económica mensual por familia fue en promedio de unas 8,000 coronas (900 dólares). Y el 85% de todo el dinero que la comuna entregó a los ciudadanos como apoyo económico fue destinado a "apoyo de manutención" o "ayuda social". La mitad de los que recibieron estas ayudas fueron personas nacidas fuera de Suecia, algo que no es de extrañar, pues por diversas razones muchos inmigrantes aún no se han podido integrar al mercado laboral del país.
Fuentes: Socialstyrelsen, Göteborgs stad, Stockholms stad, DN.
lunes, 27 de abril de 2015
La fauna silvestre de Estocolmo
Un día de estos fue atropellado un venado en Sveavägen, que es una de las avenidas más importantes de Estocolmo; mientras en un barrio al oeste de la ciudad, un testarudo pato detenía el tráfico en una calle igualmente llena de vehículos. Venados y patos son dos de las especies comunes de animales silvestres que habitan en Estocolmo. Ciertamente, aquí no hace falta ir al zoológico para ver una buena cantidad de animales, en cielo, agua y tierra. Puesto que la ciudad está en un archipiélago, hay abundante agua, por lo que se encuentran patos por todos lados. Los venados frecuentan sobre todo los jardines de las casas, para merendar flores y frutas. En un recorrido cerca del agua, es fácil ver cisnes, gansos canadienses y fochas o pollas de agua, y en los parques se ven conejos, ardillas y, de vez en cuando, liebres.
En realidad, muchos de estos animales son comestibles, y puede parecer extraño que anden sin miedo tan cerca del mayor depredador del planeta, que es el ser humano. Pero en Suecia a nadie se le ocurriría atrapar a alguno de estos vecinos para comérselo. Por una parte, la fauna silvestre de la ciudad está contaminada por la polución, y por otra parte, la ley protege a estos animales. Otra razón de peso es, por supuesto, que nadie tiene la necesidad. No creo que en un país donde haya hambre pueda haber tanto pato y venado merodeando.
Entre las aves más comunes están las palomas, las urracas, diferentes tipos de cuervos y las blancas y bulliciosas gaviotas; pero también hay gavilanes y buhos, pues en esta ciudad tienen más que suficiente dónde cazar. Una vez, como a cinco metros de distancia, vi cómo un gavilán atrapaba una paloma, y la semana pasada fui testigo del furibundo ataque a picotazos que un grupo de cuervos y un par de inmesas gaviotas le estaban propinando a una pobre rata. Agrego que ambos agredidos, paloma y rata, lograron escapar.
Algo de estadística: en la comuna de Estocolmo ocurren al año unos 2,000 accidentes de tránsito ocasionados por venados, y en la ciudad hay 42,000 palomas (que producen 500 toneladas de excremento al año) y 2 millones y medio de ratas.
Fuente: DN.
En realidad, muchos de estos animales son comestibles, y puede parecer extraño que anden sin miedo tan cerca del mayor depredador del planeta, que es el ser humano. Pero en Suecia a nadie se le ocurriría atrapar a alguno de estos vecinos para comérselo. Por una parte, la fauna silvestre de la ciudad está contaminada por la polución, y por otra parte, la ley protege a estos animales. Otra razón de peso es, por supuesto, que nadie tiene la necesidad. No creo que en un país donde haya hambre pueda haber tanto pato y venado merodeando.
Entre las aves más comunes están las palomas, las urracas, diferentes tipos de cuervos y las blancas y bulliciosas gaviotas; pero también hay gavilanes y buhos, pues en esta ciudad tienen más que suficiente dónde cazar. Una vez, como a cinco metros de distancia, vi cómo un gavilán atrapaba una paloma, y la semana pasada fui testigo del furibundo ataque a picotazos que un grupo de cuervos y un par de inmesas gaviotas le estaban propinando a una pobre rata. Agrego que ambos agredidos, paloma y rata, lograron escapar.
Algo de estadística: en la comuna de Estocolmo ocurren al año unos 2,000 accidentes de tránsito ocasionados por venados, y en la ciudad hay 42,000 palomas (que producen 500 toneladas de excremento al año) y 2 millones y medio de ratas.
Fuente: DN.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
